domingo, 24 de mayo de 2009

HOTEL TRH ALCORA (SAN JUAN DE AZNALFARACHE - SEVILLA)



Hotel TRH Alcora (****)
Crta. San Juan-Tomares km1
41920 San Juan de Aznalfarache (Sevilla)
Telf: 954.349.600

www.hotelalcora.com

Habitación: 2033
Fecha de llegada: 12/05/09
Tarifa: 70€ (Sólo Alojamiento)

Un mastodóntico edificio alberga a la entrada del Aljarafe un espectacularmente grande hotel, construido para albergar las riadas humanas de la Expo92 y hoy readaptado a un Centro de Negocios preparado para la reunión, conferencia y congreso. El acceso es directo desde la autovía a un amplio jardín, con una extensa zona de aparcamiento asfaltado y rodeado de pequeños parterres. Frente a la puerta giratoria, una furgoneta que realiza el servicio gratuito desde el Hotel hasta el centro de la ciudad.

Tras la puerta el espacio se multiplica por infinito. Un enorme patio alargado con plantas, fuentes, bancos, farolas, escaleras varias que se abren al fondo en una zona circular, a la que se asoman las habitaciones con una pequeña charca con varios chorrillos, luces... A la derecha de la entrada encontramos el larguísimo mostrador de recepción. En mármol blanco y con distintos servicios: conserjería, recepción, caja, información... Lo cierto es que para todo nos atienden desde el mismo sitio y la misma persona.

Agradable acogida. Muy educada y respetuosa y sobre todo veloz. Ya tiene asignada la habitación y basta con darle el número de DNI para que nos entregue la llave preguntándonos antes por nuestro día e informándonos de la posibilidad de wifi gratuito y de shuttle al centro de la ciudad.

Avanzamos por el pasillo hasta el fondo. Allí, en un recóndito espacio a la derecha se sitúan los ascensores. De puertas plateadas e interior algo anticuado. Anuncios del hotel y de su restaurante y al salir llegamos a un oscuro pasillo muy amplio con moqueta azulada. Luces indirectas que se encienden a nuestro paso, aunque la sensación es un poco antigua.

Tras la puerta blanca accedemos a un recibidor. Suelo de parquet claro y nuevo con un armario ropero enorme a la izquierda y a la derecha la puerta del baño junto a un maletero y un espejo. Otra puerta separa ese recibidor-vestidor de una amplia sala de estar. Decoración algo insulsa y estándar. Ecléctica que dirían los modernos. Un enorme sofá en color salmón, dos butacas y una mesa de centro, con un armario con ruedas que sostiene una vieja televisión. Completa el mobiliario una cómoda que alberga el minibar, y una cómoda mesa de trabajo con un enchufe situado delante de ella y conexión wifi gratuita. También hay conexión por cable, pero funciona con deficiencia.

Al fondo de este espacio hay una ventana con vistas a la parte trasera del hotel. Luz a raudales que se frena gracias a un potente foscurit y a una potente cortina a juego con la tapicería. Una de las paredes se ha convertido en enormes puertas correderas de aluminio blanco y cristales opacos que dan paso al dormitorio.

Dos enormes camas, en el mismo tono asalmonado, enmarcadas entre dos mesillas sin enchufes cercanos, otro maletero y una ventana con vistas al mismo patio trasero amplio. El colchón y la almohada aunque resultan duras en el primer momento se convierten en un elemento sumamente confortable para el descanso. Lástima que la lencería esté algo arrugada, lo que da una sensación de extraña vejez en lo que al equipo de descanso se refiere.

El aire acondicionado funciona de forma silenciosa, aunque por las fechas del año en la que nos encontramos no es necesario. La oscuridad se consigue bien con las tupidas cortinas siempre que tomemos tiempo en cerrarlas de forma correcta. La insonorización hacia el exterior es formidable, igual que hacia el pasillo (aunque sólo sea porque nos separan hasta tres puertas), aunque escuchamos el ruido de los interruptores del vecino de habitación, sus toses y demás ruidos.

El baño no ha sido renovado, como ha sido la habitación. Largo y estrecho con luz algo fría presenta una larguísima encimera de mármol con doble lavabo. Sobre ella un set de amenities muy completo (set dental, jabón, champú, gel, set de afeitado...) en estridentes tonos anaranjados, propios de la cadena TRH. Frente a los lavabos la bañera con ducha y al fondo un inodoro enfrentado al bidet. Por la mañana en el suelo de mármol encontramos junto al inodoro un "cortapichinas" corriendo.

El caudal en los grifos es sumamente escaso. La presión se incrementa con mucho aire mezclado, pero la sensación general es de eternizarte en el proceso de ducha, y no por gusto. Para colmo la lencería de baño resulta muy vieja. Piezas pequeñas, ásperas y deshilachadas, especialmente la alfombrilla.

Salimos de madrugada hacia el aeropuerto y la despedida en el mostrador es tan oscura como los pasillos durante la noche y tan fría como la mañana. ¡Cómo añoramos la bienvenida!.

Calidad/precio: 7
Servicio: 8
Habitación: 8.5
Baño: 6
Estado conservación: 7.5
Valoración General: 7.5

2 comentarios:

J. M. dijo...

Mi familia y yo hemos estado en varias ocasiones en este hotel y siempre nos han tratado con respeto y cortesía. Nunca hemos tenido ningún problema, prueba de ello es que siempre que nos hemos tenido que alojar en Sevilla hemos elegido este Hotel, incluso para mis viajes de trabajo nos hemos decantado por este establecimiento. Los jardines son preciosos y la zona de la piscina, en verano, es de lo más agradable. En mi última visita pude disfrutar de una copa amenizada por la música en directo de un magnífico pianista. Por todo esto recomiendo encarecidamente el TRH Alcora para sus estancias en Sevilla.

rex dijo...

A mí también me gusta este hotel. Pero está muy lejos del centro.