martes, 12 de mayo de 2009

AC PALACIO DE SAN ESTEBAN (SALAMANCA)



AC Palacio de San Esteban (*****)
Arroyo de Santo Domingo, 3
37001 Salamanca
Telf: 923.262.296

psanesteban@ac-hotels.com
www.ac-hotels.com

Habitación: 101
Fecha de llegada: 09/05/09
Tarifa: 120€ (Sólo Alojamiento)

Ocupando una de las alas del enorme Convento Dominico de San Esteban, al inicio de la zona monumental de la ciudad, y no lejos del río, la cadena de Antonio Catalán, presenta uno de sus hoteles de la gama Selection. Tras una puerta enrejada accedemos a un empinado jardín que hace las veces de parking (de pago: 10€). Dejamos el coche en la puerta y Francisco se ocupa de él. Lo deja bien aparcado y bien situado para no molestar a otros.

Tras la puerta de entrada de cristal encontramos una zona de techo inusualmente bajo, donde se encuentra la recepción. Decoración clásica en negro y con algunos toques de color rojizo en los sofás. El mostrador de recepción, algo escaso de tamaño y muy lleno de carteles y anuncios varios, se sitúa enfrente. A la izquierda se abre hacia abajo -en un piso inferior- como una balconada a la Sala AC. Un amplio espacio bien iluminado con grandes ventanales al jardín en el que se combinan zonas de sofá con mesas y sillas para la reunión y tertulia.

En recepción el trato es distante y frío. Quizá excesivamente mecánico. Recogida de datos una vez más y adjudicación de la habitación. Francisco nos ayuda con el equipaje. Por el ascensor limpio y bien decorado, aunque con una horrenda botonadura ascendemos un piso. Una vez allí serpenteamos varias veces por pasillos pintados en color salmón con suelo arcilloso protegido a tramos por una alfombra sintética que permite amortiguar pasos y sonidos. La señalización no es lo bastante óptima y si no fuera por Francisco nos hubiéramos perdido.

Tras la impresionantemente negra puerta de la habitación accedemos directamente al dormitorio. Una amplia estancia de forma rectangular vestida con parquet oscuro a tramos cubierto por una alfombra, dispone de todo lo necesario para el descanso. A la derecha una zona de estar con dos cómodos butacones y una mesa de centro delante de una enorme televisión de plasma. Tras esta zona la enorme cama con un cabecero de madera negra que acoge dos lámparas de noche y dos potentes lámparas de lectura. Dos mesillas redondas de cristal y un maletero completan el mobiliario de descanso.

Junto a la puerta de cristal del baño y al lado de una remetida ventana con vistas a un verde jardín en primer término y a las impresionantes cúpulas de la Catedral en segundo, se dispone una mesa de trabajo sumamente cómoda. Enchufe cercano, un flexo de trabajo bastante correcto pero wifi de pago. En todo el hotel. Aquí no hay la opción que otros AC dan para conectarse gratis en alguna zona común. Tras la puerta de entrada hay un armario algo pequeño si el equipaje es voluminoso.

La cama resulta muy cómoda. Sigue los estándares de la cadena y se presenta blanca inmaculada con cuatro enormes y comodísimas almohadas. La lencería resulta muy agradable y el colchón confortable. La oscuridad de noche se consigue pero a primera hora de la mañana el sol es capaz de saltarse el intento del foscurit por frenar la luminosidad. El aire acondicionado destaca por su silencio exquisito, lamentablemente roto por una muy penosa insonorización que hace que escuchemos cualquier paso por el pasillo, y no digamos los carros de las camareras de pisos a primera hora de la mañana.

El baño es ancho pero corto. Tan corto que a veces resulta complicado moverse entre las distintas mamparas de cristal que separan las zonas. Vestido con pequeñas baldosas de colores verdes y salmón y suelo de agradable gres. A la izquierda el inodoro y el bidet, de frente y bajo un enorme espejo correctamente iluminado encontramos una larga encimera de cristal con dos lavabos. Bajo esta una pequeña mesita metálica con ruedas acoge un completísimo set de amenities, similar al del resto de la cadena. Quizá hubiéramos esperado algo más para un cinco estrellas. A la derecha una amplia bañera acoge la ducha.

Potencia y caudal excelentes en todos los grifos. La temperatura del agua de mantiene de forma más que correcta. La lencería de baño igualmente colosal, incluyendo sendos albornoces de fantástica factura.

Por la mañana, el trato de salida y despedida resulta algo frío y distante, pero correcto. No preguntan por el minibar, que está incluido en la habitación (dos cocacolas, dos cervezas y dos aguas) pero tampoco preguntan por nada más.

Calidad/precio: 7.5
Servicio: 8.5
Habitación: 7
Baño: 9
Estado conservación: 9
Valoración General: 7.5

2 comentarios:

granargaceño dijo...

Prefiero hoteles con un trato un poco menos frío que éste que comentas de la recepción, pero es lo que tiene ser un hotel con mucho tráfico de gente. Me gusta mucho cómo describes todo, así si voy a algún hotel de los que has visitado no me va a pillar de sorpresa nada.
Un saludo.

Que Hotel Reservo dijo...

Pues yo estoy con Carlos, que una cosa es el tráfico de gente y otra muy distinta la educación y, más importante, la orientación al cliente.