HOTEL LUCERNA CULIACÁN
Diego Valadés Ríos 99
Desarrollo Urbano Tres Ríos
80020 Culiacán Rosales, Sinaloa (México)
Hab: 705
Fecha de entrada: 29/05/2018
Tarifa:
Junto a uno de los ríos que atraviesa la ciudad, a pocas
cuadras del centro de la ciudad, y en una zona amplia de esparcimiento
comercial y corporativo encontramos este complejo de la cadena norteamericana.
Un pequeño jardín tropical con una piscina, un amplísimo parking completan la
parcela sobre la que se asienta el edificio, de siete alturas y de estilo árabe.
Hormigón color crudo y salmón con un montón de balcones y un par de ascensores
panorámicos que rasgan por dos la fachada. Una larga pérgola permite aparcar una línea de vehículos para la
subida y bajada de viajeros. Vegetación más exuberante en esa zona que esconde
unas escaleras que nos permiten el acceso a la recepción. Un par de jóvenes vestidos
de blanco hacen de botones para ayudarnos con el equipaje y la puerta, que es
de cristal y manual.
Entramos a una generosa recepción muy bien iluminada. A modo
de claustro. Justo a la derecha en tres mostradores individuales de madera se
encuentra la recepción. En el centro del claustro varios sofás para la tertulia
y una mesa comunal larga de bella madera, preparada con enchufes para el
trabajo en grupo… Alrededor del claustro se abre un business center (con un par de equipos), el restaurante, la
cafetería y la salida hacia el jardín. Mucho cristal y buena luz. Todo bastante
tranquilo, al menos cuando llegamos.
El ascensor sale a un amplio recibidor. Mármol en el suelo
recubierto por una moqueta algo anticuada y muy gruesa en tonos azules y
amarillos. Algunos muebles elegantes, unos modernos y otros más antiguos y luz
algo amarillenta. Unos metros más adelante corre el pasillo a izquierda y derecha.
Al fondo de cada lado del pasillo hay ventanas que dejan entrar la luz al
mismo. Algunos carteles con placas de cerámica nos indican el camino en el que
están casa una de las habitaciones. Paredes en tono salmón y puertas gruesas de
madera.
Al abrir la puerta accedemos a la habitación. Está oscura.
Hay un primer espacio sin interruptores, así que dejamos la puerta abierta
hasta que entra la luz del pasillo. Un par de pasos más adelante está la
rendija para activar la luz insertando la tarjeta. Un par de pasos más a la
derecha hay un interruptor para iluminar ese primer espacio. Paredes de gotelé
color crudo. Moqueta gruesa de color arena con puntos verdes.

Unos pasos más adelante está el dormitorio. Antes de llegar
a él un moderno display digital de fácil manejo activa el aire acondicionado,
que tiene la función automática. Su eficacia es excepcional, aunque el ruido es
excesivo. Excesivo. Imposible dormir con él encendido. Pero casi también
escuchar la televisión.
El espacio de la habitación es enorme. Generosísimo. A la
derecha, dos cuadros en blanco y negro antes de un potente armario de elegante
madera negra: cajones y una caja fuerte. Sobre el armario, colgando de la pared,
la televisión plana.

Antes de la terraza hay una papelera de plástico marrón.
Tras un foscurit en tonos verdosos algo metalizados y un visillo encontramos
una gran cristalera de techo a suelo que da acceso a la terraza. No es muy
grande, pero lo suficiente para disfrutar de las vistas aquí delante del río y
un poco más allá del mismo centro y corazón de la ciudad. El entorno del hotel
es bastante tranquilo, y la insonorización exterior bastante eficaz.
A la izquierda de la entrada está la cama. Enorme. Blanca.
Mullida. Vestida con un edredón suave y ligero de listas. Cuatro almohadas de
distintas durezas y unos cuantos cojines en morado completan el equipo de
descanso, que se sitúa bajo un cabecero de madera oscura con piel blanca. Sobre
él, la pared se pinta de oscuro. A ambos lados sendas mesillas de madera con
tapa de granito negro. En una de ellas, una biblia. En la otra el teléfono y el
mando a distancia de la televisión. Sobre las mesillas sendos enchufes para los
aparatos electrónicos, y un par de lámparas de noche modernas con metal y
pantalla de tono crudo. Sendos reflectores direccionables ayudan para la
lectura. La luz de la habitación en general es algo escasa, porque salvo las
luces de las mesillas, un punto ubicado sobre el escritorio y la lámpara de pie
que hay entre la ventana y una butaca de mimbre con cojines en verdes y con
reposapiés a juego, junto a una mesa baja redonda con una cafetera y varios
cafés de cortesía, no hay más luminarias. A veces da la sensación de faltar
luz. Sin duda.
El descanso en la cama se consigue fácil. El interior del
hotel es tranquilo y apenas se escuchan ruidos por los pasillos. El foscurit
cierra con eficacia la luz del exterior. Lástima que las cortinas no se crucen
una por delante de la otra porque si no cerramos perfectamente las cortinas se
acaba colando el primer sol de la mañana por la rendija central.
Frente al lavabo que ya hemos descrito a la entrada de la
habitación hay un armario generoso de dos puertas. En su interior una balda, un
colgador con varias perchas antirrobo de distintos tipos, la bolsa de la
lavandería, una cubitera, una tabla de planchar y una plancha. Toda esa zona
bastante bien iluminada.

Por la mañana, en uno de los rincones del claustro de la
recepción se ofrece, en un salón bullicioso, con vistas al jardín y un par de enormes
pantallas de televisión un variado buffet. Multitud de platos locales calientes,
varios zumos naturales, fruta cortada y preparada, una pequeña ventana donde se
pueden ordenar huevos fritos, revueltos... que preparan en el acto. Un pequeño
espacio para el dulce (croissants, bollos dulces, palmeritas…) junto a un
surtido de mermeladas. El café, líquido, americano y sin sustancia, es servido
eficazmente por un atento equipo de camareros que se mueven quizá con demasiada
rapidez por la sala.
En recepción, al irnos todo muy frío, seco y distante. Se
firma el bono de salida y casi ni adiós. Menos mal que nos queda el botones de
la puerta para ponernos una sonrisa y una intención de ayuda en la despedida
final.
Calidad/precio:
Servicio: 7
Ambiente: 8.5
Habitación: 8
Baño: 7.5
Estado de conservación: 8.5
Desayuno: 9
Valoración General: 8
Servicio: 7
Ambiente: 8.5
Habitación: 8
Baño: 7.5
Estado de conservación: 8.5
Desayuno: 9
Valoración General: 8
No hay comentarios:
Publicar un comentario