viernes, 30 de enero de 2009

HOTEL SILKEN AL ANDALUS PALACE (SEVILLA)



HOTEL SILKEN AL ANDALUS PALACE (****)
Avenida de la Palmera s/n,
41012 Sevilla
Telf: 954.230.600
Fax: 954.231.912

silkenalandalus@hoteles-silken.com
www.hoteles-silken.com

Habitación: 3115
Fecha de entrada: 27/01/09
Tarifa: 75€/noche (Alojamiento y desayuno)

Al final de la Avenida de La Palmera, junto al campo del Betis y rozando la ronda de circunvalación de Sevilla encontramos una enorme mastaba de granito blanco y cristal negro rodeada de un inmenso jardín. La puerta de entrada con tres áreas distintas aparece en una calle tranquila. Enormes letreros enmarcan un escritorio a modo de conserjería que nos saluda efusivamente. Por unas puertas giratorias accedemos a un inmenso hall, de formidable altura, decorado con brillantes sofás blancos sobre los que pende una enorme escultura entelada en rojo.

El mostrador de recepción, parece pequeño para un hotel de 600 habitaciones. Además de pequeño, el trato es sólo correcto. Mecánico y rutinario. Los datos y firmas de rigor y la entrega de llaves sin más explicación que el serpenteante camino que hay seguir entre vitrinas, expositores y plantas hasta llegar a los enormes y panorámicos ascensores.

A la salida de estos un intrincado recibidor abre distintos pasillos a casi todos los lados. Pasillos larguísimos, con luces indirectas cálidas y acogedoras. Puertas de marrón claro y suelo enmoquetado en negros y rojos. Al final, nuestra habitación.

Tras la puerta encontramos un pasillo algo más estrecho que lo normal. Papel vescom en la pared, en tonos marrones muy claros. Suelos de moqueta tupida en azul oscuro con detalles amarillos. A la derecha el armario, amplio pero con perchas demasiado usadas que hace que no se sostengan en las arandelas de las que cuelgan. A la izquierda la puerta del baño. De frente una habitación amplia, aunque muy llena de mobiliario.

Una enorme cama cubierta por un cubrecama color marrón claro con dos cojines a juego y un cabecero con elementos decorativos en madera más oscura. Dos mesillas, un maletero amplio, un gran escritorio, con enchufe para el portátil y acceso a internet gratuito por cable. Hay también wifi pero de pago. Una confortable silla para trabajar y un enorme televisor de los antiguos sobre el minibar y junto a la ventana. Además, junto a esta, con vistas al Puente del V Centenario, se presenta una mesa de centro, una butaca y un galán de noche - planchador.

La cama resulta muy cómoda. Y la lencería correcta. Sin más. Limpia y no muy vieja. Suave y agradable. Lástima que aunque el conjunto de luces puntuales de toda la habitación está muy bien conseguido, las lámparas junto a las mesillas ofrezcan una pobrísima luz, inviable para la lectura. Junto a la mesilla hay un enchufe para cargar el móvil. Las cortinas tupidas y pesadas cierran por completo el paso a la luz de la ventana, y la puerta encaja perfectamente bien. Sin embargo, aunque la insonorización es estupenda hacia afuera, las voces del pasillo se oyen demasiado. Además, el aire acondicionado, que calienta que es un primor no deja de hacer ruidos incluso apagado.

El baño se presenta decorado con mármol marrón claro. Separa en dos zonas lavabo y ducha por un lado e inodoro y bidet por otro, zona en la que hay un teléfono, aunque no hay puerta alguna en el vano de separación. La luz es fría pero correcta, y el set de amenities completísimo: dental, afeitado, champú, gel, after-shave, colonia, pañuelos, esponja... Todo ello presentado en cajas de cartón y envueltas en celofán transparente. Quizá la calidad de los jabones podría haber sido mayor.

Los sistemas funcionan rayando la perfección. Caudal, temperatura y presión abundantes en lavabo y en la ducha con una potente alcachofa con posiciones de masaje. Quizá la mampara de cristal se haya quedado un poco corta y eso provoque que encharquemos algo más de lo normal el baño. Toallas abundantes y limpias aunque denotan bastante el paso del tiempo. Quizá se podría esperar algo más de ellas.

Por las mañanas un estrecho salón alberga un espléndido buffet de desayuno con variedad de productos fríos y calientes, interesante calidad y muy correcto servicio. Lástima que para pagar encontremos cola -ya decíamos que ese mostrador era pequeño- y que sólo les importe nuestro minibar. Menos mal que en la conserjería de fuera, el conserje nos despide más efusivamente si cabe que cuando nos recibió.

Calidad/precio: 7.5
Servicio: 7
Habitación: 7
Baño: 7
Estado de Conservación: 7
Valoración General: 7

5 comentarios:

Toni dijo...

Estuve en este Silken hace un año pero a mi por 75€ no me incluía el desayuno. ¿¿??

Carlos Andreu dijo...

Lo que pasa es que yo iba a una especie de convención y me imagino que tendríamos un precio especial. En cualquier caso, con 600 habitaciones no creo que el desayuno te costara mucho más.

Anónimo dijo...

Señor Andreu, en este comentario, y quizá en algún otro, echo de menos una valoración final a modo de epílogo, balance o, simplemente, una reflexión que termine de inclinar la balanza o incitarme a hospedarme o no en este establecimiento. Es un decir, porque en este caso –el Silken– lo tengo a un kilómetro de mi casa. Me refiero, en definitiva, a una impresión general más allá de la nota final. Lo mejor de usted es su subjetividad, su vehemencia, su exigencia, su apasionamiento. Cuanto más aséptica la crítica, menos útil, así lo veo yo. Es sólo una sugerencia que le transmito con todo mi respeto.
Rafael (Sevilla)

Carlos Andreu dijo...

Gracias RAfael por tu visita y comentario. La verdad es que yo también llevo un tiempo pensando que debería cerrar con un breve comentario que venga a responder la pregunta de ¿Volvería usted al hotel?. Pero no es fácil de contestar, porque aunque usted diga que mis valoraciones son subjetivas, procuro dar cuantos más datos objetivos mejor. Si por la ducha sale agua abundante lo diré, pero si sólo sale aire, también lo diré. Si la moqueta está sucia lo diré y si el wifi es de pago también.

A este hotel en principio no volvería: está lejos del centro, es excesivamente grande y "desgarbado", no hay en él nada "emocionante", todo muy standar... Pero claro, si un día busco un hotel a las afueras de Sevilla, para dormir antes de salir hacia la carretera, pues es una opción estupenda...

En cualquier caso, tomo nota de su sugerencia y trataré de complacerle.

Un cordial saludo

Enrique dijo...

Coincido con Toni. Los 75 euros no incluyen desayuno. Lo demás que comentas, Carlos, es totalmente ajustado a la realidad.
Yo sí volvería a ese hotel; viajo habitualmente en coche y me resultó cómodo: aparcamiento gratis (en la calle), fácil entrada y salida de la ciudad, silencioso (lo que en Sevilla no es poco) ...
Enrique